lunes, 17 de septiembre de 2007


En aquel tiempo, se acercaban a Jesús los publícanos y los pecadores a escucharlo; por lo cual los fariseos y los escribas murmuraban entre si “Este recibe a los pecadores y come con ellos”.
Jesús les dijo entonces esta parábola: ¿Quién de ustedes, si tiene cien ovejas y se le pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se le perdió hasta encontrarla?. Y una vez que la encuentra, la carga sobre sus hombro, lleno de alegría, y al llegar a su casa, reúne a los amigos y vecinos y les dice; Alégrense conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido. Yo les aseguro que también en el cielo habrá mas alegría por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentirse.
¿Y que mujer hay, que si tiene diez moneda de plata y pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y la busca con cuidado hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas y les dice alégrense conmigo, porque ya encontré la moneda que se me había perdido. Yo les aseguro que así también se alegran los Ángeles de Dios por un solo pecador que se arrepiente.

Palabra del Señor.

Queridos amigos:

En el tiempo de Jesús, comer con alguien o invitar a alguien a comer, era como acto de comunión, tu no podías comer con personas, que estaban señaladas como pecadoras, ni mucho menos visitar las casas de estos condenados, por eso es que los fariseos conociendo las enseñanzas de Jesús, por que los seguían de cerca para poder criticar y señalar a cualquier comportamiento del maestro, no vacilaron en recalcarle, que el que se hacia pasar por un hombre santo o justo salía con pecadores, como prostitutas y recaudadores de impuesto. Y es cuando Jesús le comenta las parábolas, de la oveja perdida, y la del hijo prodigo.

Amigos: hoy en día el mundo sigue repleto de fariseos, y a diario vemos como estos señores andan excluyendo a la gente que según ellos no son de su misma clase que, sin revisar su yo interior. Vemos como en nuestra comunidad, o vecindario señalamos y excomulgamos, a nuestros prójimos y a veces sin conocerlos siquiera, y debemos recordar que Jesús vino a rescatar a los pecadores, por el compromiso del Padre ya que todo ser humano merece una oportunidad, siempre y cuando estemos decidido a cambiar.
Amigo: Dios nos quiere como un padre quiere a su hijo solo lo que debemos hacer es pedirle, ¿y como le pedimos?.

Amigos yo tengo una sobrina, que tiene 14 meses, y ella cuando me mira y quiere que yo la cargue, ella me extiende sus bracitos y me mira, ¿saben porque? Pues por que esa es la forma de pedirle al padre: hermano levanta tus manos, y pídele a tu padre celestial que te libere, que te haga mas fuerte, para no volver a pecar, que te cure todos tus males, y sobre todo hermano, dile que lo quieres, y que padre no complace a su hijo.
Quítate de la mente, que Dios es un Juez por que lo veras como un juez que te castigara, pero no lo mires de esa manera, míralo como tu padre, y veras la misericordia de Dios por que su misericordia, es grande y su fidelidad es inmensa.

No te repliegues El Dios de Jesús es amor de misericordia y perdón Haz la prueba

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