martes, 11 de septiembre de 2007

Toma Tu Cruz Y Sigueme


Caminaba con Jesús una gran muchedumbre y él volviéndose a sus discípulos les dijo “ Si alguno quiere seguirme y no me prefiere a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, mas a un así mismo, no puede ser mi discípulo y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.
Porque, ¿quién de ustedes, si quiere construir una torre, no se pone primero a calcular el costo para ver si tiene con que terminarla? No sea, que después de haber echado los cimientos, no pueda acabarla y todos los que se enteren comiencen a burlarse de el, diciendo “este hombre comenzó a construir y no pudo terminar”.
¿O que rey que va a combatir a otro rey, no se pone primero a considerar si será capaz de salir con diez mil soldado al encuentro del que viene contra el con veinte mil? Por que si no, cuando el otro este a un lejos, le enviara una embajada para ponerle las condiciones de paz.
Así pues, cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser mi discípulo.

Palabra del Señor.

Queridos amigos:

Seguir a Jesús es seguirle de verdad con el corazón en la mano, con la mirada en su andar. Quien se enamora rompe con todo a aquello que le pueda impedir vivir el enamoramiento. No anda con componendas, cuando una persona anda midiendo que deja o que no deja, es que todavía no tiene el corazón profundamente enamorado.
Queridos amigo; el amor no mide riesgo, no toma precauciones, es sincero, es leal lo entrega todo sin nada a cambio, simple y llanamente se arriesga.
Cuando Jesús dice deja a tu padre y a tu madre no es dejarlos de amar, es sencillamente actuar con libertad, entregarnos a el sin prejuicio, sin restricciones sin egoísmo y esto es lo grande, lo hermoso, cuando mas libre es nuestro amor por Jesús, mas comprometido que da uno en amor hacia los demás, el amor no es cumplimiento si no entrega con libertad.
Por eso hermano ¿quieres seguir a Jesús? Pues toma tu cruz, la cruz del perdón, la cruz de hacerle bien al prójimo, la cruz de aceptar a nuestros semejantes con sus defectos y virtudes, la cruz de nuestras enfermedades. Hermanos; en la vida tenemos buenos tiempos y malos tiempos, y no pensemos que, por que a veces sufrimos, un padecimiento, Dios nos a olvidados, pues mira a tu alrededor y veras que siempre hay personas, con una cruz mayor que la que tu tienes.
Amigo ¿Cual es la razón profunda de tu vida? ¿qué estas dispuesto a dejar por dar sentido de plenitud a tu existencia? Y si la razón de tu vida es Jesús ¿qué estas dispuesto a soltar para ser libre en su seguimiento? Hay cadenitas que esclavizan mas que gordas cadenas. Recuerdalo.

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